18 de Noviembre 2004

2 cuentos muy bonitos (que pena que no sean mios)

Estaba buscando cosillas por internet y he dado con una página un poco rara... y he encontrado estos dos cuentos... que pongo aquí para que disfruteis vosotros como he disfrutado yo:


Ruidos

Si la gente. Todos. Nos dedicáramos a cazar ruidos. Tendríamos los equipos adecuados.

Los chicos, en vez de cambiar figuritas, cambiarían caídas de gotas, susurros de hojas contra el suelo y maullidos de gatos.
Los enamorados, en vez de cartas, se regalarían ruidos de besos y aleteos de pájaros.

Los enojados, en vez de pelear a los gritos, se mandarían rugidos de mar y truenos de espanto.
Y cuando ya estuviésemos acostumbrados sería lo más común del mundo, una cosa de todos los días, ver la calle repleta de gente ruidando.


Colores

Cuando se nos van los colores de la cara, supuestamente se van a alguna parte. Lo que nadie pero nadie sabe es a dónde. Puede ser que se metan adentro de la piel (eso es lo que dicen algunas personas) pero puede ser que no (como dicen muchas otras).

A mí cuando se me escapa un color de la cara, me lo guardo en una cajita que llevo colgada del cuello. Esto es sumamente útil sobre todo cuando a alguien se le va el color de la cara porque, por ejemplo, se pegó un susto bárbaro (porque también hay sustos que no son bárbaros, que te sacan apenas los colores de la cara, pero como te vuelven enseguida, esos no me preocupan).

Estaba diciendo: es sumamente útil tener colores de más, porque si veo a algún asustado, le presto un color de los míos y se le vuelven los colores a la cara enseguida y se olvida del mal trago.

Lo único que me faltaría es aprender a guardar aire, ya sabés, para cuando me quedo sin aliento.


Escrito por Palo a las 18 de Noviembre 2004 a las 10:00 PM
Comentarios

Pues sí que son bonitos. Me alegro que los hayas compartidos.

Escrito por itaca a las 18 de Noviembre 2004 a las 11:29 PM


Muchas veces he pensado que ojalá hubiera escrito algo que estoy leyendo.

Escrito por nevermore a las 19 de Noviembre 2004 a las 12:21 AM

increibles paloma....jo

Escrito por thais a las 19 de Noviembre 2004 a las 05:51 PM

A mi tb me encantan los cuentos...me ha gustado mucho leerlos...un beso

Escrito por Lucía a las 20 de Noviembre 2004 a las 11:17 PM

otro cuento:
¿Quién mató al Amor?
Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó una reunión urgente con todos ellos. Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cuál era el propósito.

Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo "Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".
Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el odio el que estaba hablando y él siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre sí, quién seria tan difícil de matar para que el odio los necesitara a todos.

"¡Quiero que maten al Amor!", dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno le tenía ganas.

El primer voluntario fué el Mal Caracter, quien dijo: "Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará".

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Caracter quedaron muy decepcionados. "Lo siento, lo intenté todo, pero cada vez que yo sembraba una discordia el amor la superaba y salía adelante".

Muy diligente se ofreció la Ambición, que haciendo alarde de su poder dijo: "En vista de que el Mal Caracter fracasó, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder, eso nunca lo ignorará".

Y empezó la Ambición el ataque hacia su víctima, quien efectivamente cayó herida, pero después de luchar por salir adelante, renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición envió a los celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas, situaciones para despistar al Amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.

Pero el Amor confundido lloró, y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.

Año tras año, el odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros: envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.

El Odio, convencido de que el Amor era invencible les dijo a los demas: "Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos".

De pronto, de un rincón del salón se levantó un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver;su aspecto era fúnebre como el de la muerte: "Yo mataré al Amor" dijo con seguridad. Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido. El Odio dijo "ve y hazlo".

Tan solo había pasado algún tiempo cuando el odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles despues de mucho esperar que por fin EL AMOR HABIA MUERTO.

Todos estaban felices, pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro habló: "Ahí les entrego al Amor, totalmente muerto y destrozado" y sin decir más se marchó.

"¡Espera!" dijo el Odio, "en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quien eres?". El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo SOY LA RUTINA.

Escrito por alba a las 16 de Abril 2008 a las 11:04 PM

OHHH! me he kedado sin palabras! que bonito!
si no te importa lo pondre en mi blog!
referenciando tu pagina claro!
un besazo!

Escrito por lili pitimini a las 16 de Febrero 2009 a las 12:39 PM

me encato ese cuentO agan o as otrooooooo es ermozO sigan ...............asi


¡suerte!

Escrito por karina a las 16 de Febrero 2009 a las 10:36 PM

Tengo otro:
Caucasum era un joven valiente, experto espadachín, que soñaba con convertirse en el mejor guerrero del mundo. En todo el ejército no había quien le venciera en combate, y soñaba con convertirse en el gran general, sucediendo al anciano cobardón que ocupaba el puesto. El rey le apreciaba mucho, pero el día que le contó su sueño de llegar a ser general, le miró con cierto asombro y le dijo:
- Tu deseo es sincero, pero no podrá ser. Aún tienes mucho que aprender.
Aquello fue lo peor que le podía pasar a Caucasum, que se enfureció tanto que abandonó el palacio, decidido a aprender todas las técnicas de lucha existentes. Pasó por todo tipo de gimnasios y escuelas, mejorando su técnica y su fuerza, pero sin aprender nuevos secretos, hasta que un día fue a parar a una escuela muy especial, una gris fortaleza en lo alto una gran montaña. Según le habían contado, era la mejor escuela de guerreros del mundo, y sólo admitían unos pocos alumnos. Por el camino se enteró de que el viejo general había estudiado allí y marchó decidido a ser aceptado y aprender los grandes secretos de la guerra.
Antes de entrar en la fortaleza le obligaron a abandonar todas sus armas. "No las necesitarás más. Aquí recibirás otras mejores". Caucasum, ilusionado, se desprendió de sus armas, que fueron arrojadas inmediatamente a un foso por un hombrecillo gris. Uno de los instructores, un anciano serio y poco hablador, acompañó al guerrero a su habitación, y se despidió diciendo "en 100 días comenzará el entrenamiento".
¡100 días! Al principio pensó que era una broma, pero pudo comprobar que no era así. Los primeros días estaba histérico y nervioso, e hizo toda clase de tonterías para conseguir adelantar el entrenamiento. Pero no lo consiguió, y terminó esperando pacientemente, disfrutando de cada uno de los días.
El día 101 tuvieron la primera sesión. "Ya has aprendido a manejar tu primera arma: la Paciencia", comenzó el viejo maestro. Caucasum no se lo podía creer, y soltó una breve risa. Pero el anciano le hizo recordar todas las estupideces que había llegado a hacer mientras estaba poseido por la impaciencia, y tuvo que darle la razón. "Ahora toca aprender a triunfar cada batalla". Aquello le sonó muy bien a Caucasum, hasta que se encontró atado a una silla de pies y manos, subido en un pequeño pedestal, con decenas de aldeanos trepando para tratar de darle una paliza. Tenía poco tiempo para actuar, pero las cuerdas estaban bien atadas y no pudo zafarse. Cuando le alcanzaron, le apalearon.
El mismo ejercicio se repitió durante días, y Caucasum se convenció de que debía intentar cosas nuevas. Siguió fallando muchas veces, hasta que cayó en la cuenta de que la única forma de frenar el ataque era acabar con la ira de los aldeanos. Los días siguientes no dejó de hablarles, hasta que consiguió convencerles de que no era ninguna amenaza, sino un amigo. Finalmente, fue tan persuasivo, que ellos mismos le libraron de sus ataduras, y trabaron tal amistad que se ofrecieron para vengar sus palizas contra el maestro. Era el día 202.
-"Ya controlas el arma más poderosa, la Palabra, pues lo que no pudieron conseguir ni tu fuerza ni tu espada, lo consiguió tu lengua".
Caucasum estuvo de acuerdo, y se preparó para seguir su entrenamiento.
"Esta es la parte más importante de todas. Aquí te enfrentarás a los demás alumnos". El maestro le acompaño a una sala donde esperaban otros 7 guerreros. Todos parecían fuertes, valientes y fieros, como el propio Caucasum, pero en todos ellos se distinguía también la sabiduría de las dos primeras lecciones.
"Aquí lucharéis todos contra todos, triunfará quien pueda terminar en pie". Y así, cada mañana se enfrentaban los 7 guerreros. Todos desarmados, todos sabios, llamaban al grupo de fieles aldeanos que conquistaron en sus segundas pruebas, y trataban de influir sobre el resto, principalmente con la palabra y haciendo un gran uso de la paciencia. Todos urdían engaños para atacar a los demás cuando menos lo esperasen, y sin llegar ellos mismos a lanzar un golpe, dirigían una feroz batalla...
Pero los días pasaban, y Caucasum se daba cuenta de que sus fuerzas se debilitaban, y sus aldeanos también. Entonces cambió de estrategia. Con su habilidad de palabra, renunció a la lucha, y se propuso utilizar sus aldeanos y sus fuerzas en ayudar a los demás a reponerse. Los demás agradecieron perder un enemigo que además se brindaba a ayudarles, y recrudecieron sus combates. Mientras, cada vez más aldeanos se unían al grupo de Caucasum, hasta que finalmente, uno de los 7, llamado Tronor, consiguió triunfar sobre el resto. Tan sólo habían resistido unos pocos aldeanos junto a él. Cuando terminó y se disponía a salir triunfante, el maestro se lo impidió diciendo: "no, sólo uno puede quedar en pie".
Tronor se dirigió con gesto amenazante hacia Caucasum, pero éste, adelantándose, dijo:
- ¿De veras quieres luchar?. ¿No ves que somos 50 veces más numerosos? Estos hombres lo entregarán todo por mi, les he permitido vivir libres y en paz, no tienes ninguna opción.
Cuando dijo esto, los pocos que quedaban junto a Tronor se pusieron del lado de Caucasum. ¡Había vencido!
El maestro entró entonces con una sonrisa de oreja a oreja: "de todas las grandes armas, la Paz es la que más me gusta. Todos se ponen de su lado tarde o temprano". El joven guerrero sonrió. Verdaderamente, en aquella escuela había conocido armas mucho más poderosas que todas las anteriores.
Días después se despidió dando las gracias a su maestro, y volvió a palacio, dispuesto a disculparse ante el rey por su osadía. Cuando este le vio acercarse tranquilamente, sin escudos ni armas, sonriendo sabia y confiadamente, le saludó:
- ¿que hay de nuevo, General?

Escrito por Ate a las 2 de Marzo 2009 a las 04:19 PM

ola me encanto tu cuento karina fue fabuloso eres increible te deseo mucha suerte en todo

Escrito por ainoha a las 25 de Marzo 2009 a las 07:43 PM

Habia una hermosa isla que existia deshabitada de humanos hasta que por estos fue descubierta.

Esa isla les pareció magica, y poco a poco más y más gente se interesó en ella. ¿ A que pais pertenecia ?
¿Como dividir sus tierras en territorios? Así espezó la envidia, la codicia y la guerra que arrasó con el más bello de los ambientes y los paisajes.

La isla quedo desierta al poder del estado vencedor, ya nadie se la disputaba, ya no le daban valor.
Pasado un tiempo un gran grupo de personas que habian antes podido disfrutar de los encantos de la isla, se unieron y negociaron con el estado del que ahora la isla era territorio, la isla se vendió confiriendose condicion de independiente. Esta gente trabajó y trabajó con paciencia, humildad e ilusión, poco a poco la isla fue recuperando sus encantos y ellos ya no pudieron imaginar un sitio mejor donde vivir PORQUE CON LA GUERRA MUEREN LAS COSAS MAS GRANDES; CON LA PAZ Y EL AMOR CRECEN LAS MAS PEQUEÑAS.

Escrito por JUDITH a las 27 de Septiembre 2009 a las 01:17 AM

ufff que lindos son

Escrito por asun a las 22 de Octubre 2009 a las 02:22 PM

no me gustan los cuentos

Escrito por sabrina nuñez a las 3 de Mayo 2012 a las 10:15 PM

que cuanto tan bonito felicito al q lo hiso

Escrito por samandris a las 25 de Mayo 2012 a las 07:52 PM
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